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El hidrógeno es, en muchos sentidos, el combustible perfecto. Es el más eficiente y el de combustión más limpia. El hidrógeno se combina químicamente con la mayoría de los elementos, así que se ha utilizado durante mucho tiempo como producto químico industrial en una gran variedad de aplicaciones, también puede servir de combustible de dos maneras: para producir electricidad en una pila de combustible, que es la opción menos contaminante; o se puede emplear en un motor de combustión interna, cuyas emisiones siguen siendo mucho más reducidas en comparación con otros combustibles.

El hidrógeno es el elemento más abundante, constituyendo casi tres cuartas partes de la masa del universo. Se encuentra en el agua, que cubre el 70% de la superficie terrestre, y en toda la materia orgánica.

Este tipo de vector energético es incoloro, inodoro e inocuo. No produce lluvia ácida, ni reduce el ozono ni produce emisiones nocivas.

A diferencia de los combustibles provenientes de los recursos fósiles que tienen como base el carbono, el hidrógeno no produce subproductos nocivos con su combustión. Solo se genera energía y agua limpia cuando se combina con el oxígeno en una pila de combustible.

La transformación del gas natural mediante la aplicación de calor es actualmente el proceso más económico para la producción de hidrógeno adicionalmente también se puede utilizar la electrólisis generando este vector energético por medio del uso de corriente eléctrica que separa el agua en hidrógeno y oxígeno.

Este tipo de proceso químico parte del proceso de electrólisis por medio del suministro energético de los paneles solares fotovoltaicos ubicados en la terraza o techos de las instalaciones de la planta para poder separar del agua el oxígeno y pudiendo llevar el hidrógeno a tanques o pipetas de almacenamiento para posteriormente ser suministrada en un porcentaje de 40% a 60% de gas natural variando esta proporción de forma lineal con el paso del tiempo hasta llegar a un total de 100% a 0%, destacando que el hidrógeno quemado volverá a tener contacto con el Oxígeno del ambiente que sale por la chimenea convirtiéndolo de nuevo en agua que puede ser utilizada en electrolizador creando de esta manera un ciclo cerrado disminuyendo costos monetarios.

El mantenimiento de este equipo si bien es de conocimiento principalmente se debe a la clara presencia de micropartículas como el hollín creando taponamientos de tuberías y acelerando el proceso de corrosión en las láminas de acero utilizadas en cada una de las paredes y piezas que conforman estos recipientes de presión, al utilizar hidrógeno como combustible total o aditivo del combustible, este fenómeno reducirá de forma considerable haciendo que el mantenimiento a realizar sea solo preventivo y no correctiva tomando largas paradas en sus procesos de producción.

Las calderas industriales están diseñadas especialmente para grandes consumos. Son equipos que, aplicando el calor de un combustible gaseoso, líquido o sólido mediante quemador especialmente diseñado para cada combustible se eleva la temperatura del agua hasta un 95ºC para calderas de vapor saturado y superior a los 100ºC para vapor sobrecalentado produciendo un cambio de fase líquida a gaseosa.

 

Ya existen nuevos sistemas de hidrógeno que permiten hibridar las calderas haciendo que funcionen con una combinación mixta del combustible primario (gasóleo, gas, biomasa, etc.) más hidrógeno convirtiendo así una caldera estándar en un híbrido que permite ahorrar combustible y eliminar la mayoría de los gases contaminantes haciendo que las calderas piro-tubulares sean ecológicas.

Por mucho que la industria del petróleo al ser uno de los principales negocios a nivel mundial y el más lucrativo se empeñe en ocultar que el hidrógeno obtenido por electrolisis a partir del agua es un combustible limpio e inagotable.

El hidrógeno añadido como aditivo al combustible optimiza enormemente los sistemas de combustión basados en combustible estándar, mejorando la eficiencia energética, ahorrando combustible, eliminando gases que contaminan el medio ambiente y reduciendo residuos sólidos tales como cenizas o partículas contaminantes.

Al momento de añadir el aditivo como suplemento energético al combustible utilizado en las calderas se le aporta átomos de hidrógeno y de oxígeno haciendo que aumente la eficiencia del combustible estándar de la caldera produciendo más calor y una combustión mas eficiente teniendo como consecuencia una reducción significativa de emisiones de gases contaminantes por medio de la chimenea.

Este proceso recibe el nombre de caldera híbrida puesto que se está realizando una combinación entre combustibles tales como gas natural e hidrógeno, recibiendo unas ventajas como:

  • Para el comprador tales un ahorro de dinero significativo en el tema relacionado al gasto de combustible.
  • Evitar sanciones de parte de las oficinas ambientales del gobierno debido a las disminuciones en un 80% aproximadamente de las emisiones contaminantes y nocivas para la salud.

Debido a la reducción de residuos presentes dentro de la cámara de combustión y los tubos flux o de paso de gases hace que la vida útil de la caldera se prolongue

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